La práctica de la Micropigmentación Capilar conlleva una gran responsabilidad hacia el cliente, que no debe tomarse a la ligera. Estamos hablando de un proceso que cambia el rostro de una persona.
Me parece esencial trabajar en las mejores condiciones posibles, por eso elegí formarme con Hugues Pastoret, un formador mundialmente conocido y galardonado.
Sin embargo, incluso con una base sólida, es fundamental aprovechar la experiencia que he adquirido día tras día y cuestionarme continuamente para poder optimizar siempre mi próximo acompañamiento.
Los conocimientos técnicos no son nada sin un acompañamiento personalizado. Cada persona es única y, como tal, es nuestro deber establecer y mantener una relación de confianza a lo largo de todo el acompañamiento que prestamos.
Frente a un problema que afecta a la imagen de uno mismo y genera grandes complejos a algunas personas, es importante recordar que la relación humana debe estar en el centro de nuestras preocupaciones.
El objetivo es tranquilizar, informar y proponer la mejor solución posible para responder a las expectativas de usted, pero también saber decir no por el bien de usted cuando la solicitud no permite un resultado natural e imperceptible.
Aplicar todas las recomendaciones sanitarias y de higiene vigentes no debe ser una opción.
Como tal, y como ocurre con todas las prácticas de tatuaje, es una cuestión de vigilancia constante la que aplico como Profesional de la Micropigmentación Capilar.
ICΩNE se centra en la preparación meticulosa de los equipos, su uso y la gestión de los residuos.
ICΩNE siempre ha garantizado que su proceso siga siendo completamente confidencial.
Si lo desea, las sesiones de Micropigmentación se pueden realizar al abrigo de las miradas indiscretas.
Así, cuando comparto mi trabajo (fotos y vídeos) en mis redes sociales, siempre me cuido mucho de respetar su anonimato.